
Estas tazas están diseñadas para quedarse inclinadas.
Cuando en 1963 rodaron la adaptación de The Haunting of Hill House (La maldición de Hill House), de Shirley Jackson, escogieron para los exteriores Ettington Park Hotel, un palacete neogótico en el corazón de Inglaterra, e hicieron una excelente elección. La Hill House de 1999, aunque impresionante, es demasiado grande y recargada para mi gusto. Esta conserva mejor el espíritu de la novela, como el resto de la película. Por lo visto, Ettington Park se ha ganado, además, por su cuenta la fama de estar encantada, con poltergeist y apariciones de fantasmas incluídos. Parece un lugar encantador.