Hace ya años estuve en un concierto informal de dos cantautores que por entonces estaban empezando. Además de sus propias composiciones, cantaron esta canción de Aute. Era la primera vez que la escuchaba y ninguna de las versiones que he escuchado después ha podido hacerle sombra. Aún así, la de Silvio Rodríguez está bastante bien. Y me encanta la letra.
Cierto que huí de los fastos y los oropeles
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera
Pero... quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar era el verbo más bello.
Dímelo, me va la vida en ello...
Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida.
Ante otro más de lo mismo, creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.
Cierto que, cuando aprendí que la vida era en serio,
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir eran más que unas reglas de juego.
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera
Pero... quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar era el verbo más bello.
Dímelo, me va la vida en ello...
Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida.
Ante otro más de lo mismo, creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.
Cierto que, cuando aprendí que la vida era en serio,
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir eran más que unas reglas de juego.
Pero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario